21 de abril de 2018

Hoy somos aún más débiles y sometidos



Como no podía ser de otra forma, la ola de gobiernos contrarrevolucionarios en una parte muy significativa de América Latina ha producido una muy lamentable escisión en la UNASUR, la primera institución regional que logró reunir a los países del área sin la presencia, siempre amenazante y extorsiva de los EE.UU.
La decisión anunciada ayer, aunque no hay precisiones acerca de su implementación, por parte de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay y Perú, de retirarse de la UNASUR significa un enorme golpe a esta organización y un retorno al protagonismo de la OEA y su lacayuna obediencia a los dictados del Departamento de Estado yanqui.
Desde nuestra perspectiva de la Unidad Continental, la decisión es manifestación de un enorme fracaso. La UNASUR fue el producto de la marea transformadora e integradora que maduró a fines del siglo XX y se desarrolló durante los primeros quince años del nuevo siglo. Un impulso, que venía de la historia y que era encarnadado por los pueblos de la región, puso en el orden del día la necesidad de reconstituir la unidad perdida después de las guerras de la Independencia. El Mercosur, que había surgido durante la hegemonía neoliberal en el continente, en los '80, se había convertido, en estos años, en un motor de la integración.
Pero, con todo lo alcanzado en estos años, prevaleció siempre un criterio ideológico por sobre las imprescindibles medidas estructurales que consolidaran y dieran carnadura y sostén a esos acuerdos de principio y objetivos que cada uno de los gobiernos de la región encarnaban. Fue casi imposible, por mezquindades regionales, por presión imperialista, por voracidad de las burguesías y oligarquías locales, avanzar sobre transformaciones estructurales -Banco del Sur, moneda propia para el intercambio comercial en la región, grandes proyectos viales, ferroviarios y fluviales que consolidasen el hinterland suramericano, creación de grandes entidades regionales que unifiquen las políticas de energía y recursos naturales, etc.- que hubieran hecho mucho más difícil esta nueva ola balcanizadora. Con solo comparar las dificultades que tiene el Reino Unido para llevar a cabo lo que fue una decisión brotada de un proceso electoral, el Brexit, y la facilidad con que estos nuevos y viejos gobiernos proimperialistas rompen esas instituciones y desmontan quince años de esfuerzos políticos, diplomáticos y económicos, se hace evidente la debilidad de nuestros logros.
El imperialismo yanqui, vuelto sobre sí mismo para reconstruir su poder económico perdido, enfrentado a una guerra comercial con China y en un ajedrez fatal con la Federación Rusa, que busca vías de salida del pantano del Medio Oriente, ante la ya evidente derrota, necesita, como es obvio, ordenar su patio trasero, Latinoamérica. Ha encontrado gobiernos mercenarios dispuestos a cumplir esa vil tarea. La cumbre de Lima dejó en evidencia esta situación. Peleles de un amo que ni siquiera vino a la cita, Mauricio Macri, Michel Temer, Juan Manuel Santos y el desconocido presidente del Perú, Martín Vizcarra, pretendieron acorralar a los gobiernos de Venezuela y Bolivia, los únicos que expresan y sostienen la voluntad de Patria Grande.
Lo que está en juego no es tan solo una cuestión diplomática. Estas miserables oligarquías carecen de un proyecto para el conjunto de nuestros pueblos y su idea es el desvencijado panamericanismo de la entreguerra en el siglo pasado. Walt Disney dio representación simbólica a esa política: Pepe Carioca, ese lorito simpático y charlatán pretendía representar al pueblo brasileño, los cuervos haraganes y dormilones expresaban al pueblo mexicano y un Goofy disfrazado de peón de campo saludaban alegres la llegada de Mr. Ponsomby, como Methol Ferré llamaba a los nuevos colonizadores yanquis.
Es necesario tomar en cuenta los errores cometidos para evitarlos en el nuevo ciclo integrador que, más temprano que tarde, volverá a recorrer el continente. Más Perón que Che Guevara, más ATLAS (Agrupación de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalizados) que Foro de San Pablo, más Methol Ferré y Francisco que István Mészáros.
Porque hay una cosa que es insoslayable: o nuestros pueblos se unen y constituyen el gran bloque continental que llamamos Patria Grande o nuestros hijos y nietos serán ilotas, esclavos, material de descarte del mundo que hoy se está constituyendo.
Buenos Aires, 21 de abril de 2018

18 de abril de 2018

Venezuela: Una oposición entre la payasada y la intervención militar extranjera


El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, después de haber superado, a pura fuerza de política, las violentas jornadas lanzadas por la oposición, vuelve a enfrentarse a una nueva elección, esta vez por la primera magistratura del país.
En el interín, el país sigue enfrentado a una aguda crisis económico-financiera que, pese a los numerosos errores que se le puedan señalar en esa área, es el resultado del asedio imperialista, que tiene en EE.UU. y España su estado mayor. Esta crisis, si bien nunca puso en peligro las necesidades elementales de los venezolanos, a los que el Estado beneficia con distintas políticas alimentarias, ha generado un sin número de dificultades cotidianas -gran inflación, depreciación de la moneda, colas bancarias, colapso de los cajeros automáticos, carencia de circulante, mercado negro de divisas- y ha empujado al exilio a una enorme cantidad de venezolanos. Posiblemente la cifra de dos millones que da la oposición sea exagerada, pero es cierto que la presencia de emigrados venezolanos se ha hecho evidente en toda Latinoamérica, incluída la Argentina. Se trata de ciudadanos y ciudadanas jóvenes pertenecientes, en general, a la clase media y , incluso media alta, con buena formación escolar y, en muchos casos, con títulos universitarios, para quienes la vida en su país se ha vuelto insostenible y se han lanzado a la búsqueda de nuevos horizontes. Muchos de ellos prefieren no hablar de política, declaran simplemente que “la vaina allá está muy difícil” y han logrado emplearse en supermercados, restaurantes y otros servicios. Hay también una emigración definidamente “escuálida”, es decir, opositora militante al chavismo y suele estar representada por hombres y mujeres de una más holgada posición económica.
Estas dificultades económicas llevaron al gobierno venezolano a crear una cripto moneda o moneda digital, el Petro, cuyo respaldo son las riquezas en petróleo, oro, piedras preciosas y minerales que tiene el país, lo que le permitiría efectuar las importaciones necesarias para el normal funcionamiento de su economía, hoy trabada por la confiscación financiera de sus dólares en el exterior. Es decir, Venezuela está imposibilitada de operar con los dólares que percibe de sus exportaciones petroleras y, por lo tanto, con enormes dificultades para importar. En un país en el que tradicionalmente la inmensa mayoría de las mercaderías de consumo diario son importadas -recordemos el síndrome de Holanda- esta situación se torna catastrófica.
A todo esto, la oposición -una de las fuerzas políticas más torpes y crasas de América Latina- se encuentra en su permanente estado de división y con propuestas que, en muchos casos, lindan con el ridículo.
Así se ha creado un llamado “Tribunal Supremo de Justicia Legítima”, integrado por sedicentes juristas de prestigio, y que, desde Bogotá, pretende fungir como una especie de Corte Suprema en el exilio. Esta verdadera “corte de los milagros” ha lanzado, vía Twitter, una serie de acusaciones contra el presidente Maduro, amenazando con realizarle un juicio político y destituirlo.
Y para reafirmar su voluntad jurisdiccional, la “corte” envía el siguiente tweet al presidente Nicolás Maduro, pretendiendo darle carácter de notificación oficial:


Como se ve, el patetismo infantil de esta “corte” no puede ser mayor. Estos payasos, en una, reunión relámpago y en obvia ausencia del “acusado” y de su representante legal, decidieron el “inmediato” encarcelamiento de Maduro y dejan que la Asamblea Nacional, aquella que ganó la oposición y fue inhabilitada por desacato, se “pronuncie” sobre este “dictamen”, emitido en Colombia1.
Los sectores ultras de la oposición -conducidos por Antonio Ledezma, el fugado de la prisión domiciliaria y autodenominado “presidente de la transición”, el anciano Diego Arría y la señora María Corina Machado, una “niña bien” egresada de ingeniera en la Universidad Católica- agrupados en “Soy Venezuela”, ponen al otro partido Un Nuevo Tiempo, que, con Omar Barbosa, conduce el parlamento desacatado, en la situación de darle entidad a esas decisiones ridículas, violando la Constitución y el sentido común.
Como dice la agencia Misión Verdad:Declarar la remoción del cargo del Presidente y “ordenar” su encarcelamiento por un “juicio” realizado en el extranjero por “magistrados” sin facultades, pasaría a la historia de la República como un adefesio con el que pocos quieren lidiar y que además puede devenir en responsabilidades penales para los parlamentarios ejecutores”.
Mientras tanto, el ex suboficial del Ejército y antiguo miembro del Movimiento V República, creado por Hugo Chávez al principio de su gestión, Henri Falcón, continúa su campaña presidencial, para enfrentar a Nicolás Maduro y el PSUV, en las elecciones de este año. La posibilidad de ocupar espacios políticos en los distintos estados es su principal motor, ante un eventual desgaste del PSUV y de Maduro. Sus miembros en el parlamento también se encuentran tensionados entre las posibilidades electorales y ceder a las pretensiones de los dirigentes que actúan desde el extranjero, con payasadas como la que hemos comentado, o, directamente, con amenazas de intervención yanqui.
Es sobre la base de esta “corte” de pacotilla que los gobiernos de Santos y Macri expresaron sus denuncias contra el gobierno venezolano en la última Cumbre de Lima.
El principal peligro que amenazaría la continuidad del gobierno de Maduro es sólo la intervención militar extranjera. Sobre ella se montan todas las expectativas y provocaciones de la oposición, la que intenta, por todos los medios, de convencerse a sí mismos de su inminencia.
Las Fuerzas Armadas Bolivarianas, el principal reaseguro del chavismo junto con una cada vez mayor organización popular, se han mantenido unidas y firmes en su apoyo al gobierno popular. Pese a sus amenazas y bravuconadas, EE.UU. no está en condiciones políticas de meterse en el lodazal que significaría una intervención militar en Venezuela, con excelentes relaciones diplomáticas y comerciales tanto con Rusia como con China. Y una intervención colombiana, fogoneada por la presencia militar norteamericana en el país, tampoco parece un mecanismo viable.
Con enormes dificultades económicas, con un asedio asfixiante del imperialismo y el capital financiero, el laberinto venezolano parecería resolverse, una vez más, saliendo por arriba, por la política.
Buenos Aires, 16 de abril de 2018

Nota publicada en http://muchomasquedos.com.ar/

23 de marzo de 2018

En Perú debe estarse gestando un redentor



Lo de la renuncia de Kuscynski no puede ser más mamarracho. Ahora, el renunciado amenaza con retirar su carta de renuncia, si el Congreso trata su situación como una vacancia, con el juicio que ello trae aparejado. Perú atraviesa una profunda, muy profunda, crisis política de representatividad. La presidencia del propio Kuszinski es un ejemplo de ello. Primo hermano, por parte de su madre, de Jean-Luc Godard, el director frances de Sin aliento y Vivir su vida, dos películas que dieron inicio a la llamada Nouvelle Vogue, o Nueva Ola, del cine francés y europeo. Está casado en primeras nupcias y divorciado con la hija de un ex diputado norteamericano, con quien tiene varios hijos, y, en la actualidad, con otra polítologa también norteamericana. Realizó su carrera profesional en el Banco Mundial. Trabajó en varias entidades financieras hasta llegar a copresidente del banco de inversión First Boston. Fue miembro fundador del Grupo Bildenberg y miembro del directorio de diversas empresas, incluyendo Siderúrgica Argentina y Tenaris, del grupo Rocca. Llegó a la política de la mano de Fernando Belaunde Terry, en 1966, y debió refugiarse en los EE.UU. con el advenimiento de la Revolución Peruana en 1968, con la acusación de otorgar certificados de divisas a la International Petroleum Company lo que permitió que esta compañía pudiese enviar 115 millones de dólares de utilidades a la Standard Oil, su casa matriz en Estados Unidos. Después de ocho años y ya vencido el intento nacionalista de Velazco Alvarado, la Corte Suprema de Perú lo absolvió junto con otros honestos empresarios como él mismo.

Con esta breve biografía, es muy difícil extrañarse que este apátrida pueda haber incurrido en actos de corrupción. Toda su vida anterior, al servicio de los intereses extranjeros en su país, hacía evidente que, tarde o temprano, lo agarrarían con las manos en la masa. Después de amnistiar al “Chino” Fujimori, el candidato que cortó las aspiraciones presidenciales de Mario Vargas Llosa, y al que Kuszynski envió a su casa desde el sanatorio donde se encontraba internado y en cumplimiento de 25 años de prisión por violaciones a los Derechos Humanos, Keiko Fujimori retiró el apoyo de su partido y el viejo saqueador del Perú tuvo que renunciar.
El escenario de Perú se parece al de un país europeo. Esto quiere decir que las alternativas electorales que se le ofrecen están insertadas en exactamente el mismo punto de vista de aceptación resignada del actual estado de cosas. Entre Kuszynski y Keiko Fujimori había menos diferencia que entre Bachelet y Piñera, lo cual es mucho decir. Ahora bien, cualquier país europeo puede vivir con esto ya que forman parte del sistema mundial de dominación y son centro de operaciones del capital financiero, amo y señor del mundo occidental. Por lo tanto su población, aún los sectores más humildes y explotados gozan todavía de un bienestar que, comparado con la situación de los pobres peruanos, es de un inalcanzable bienestar. El pueblo peruano y el propio Perú, país agro-minero exportador, sin industrias, con una gigantesca economía en negro, sin trabajadores fabriles, con un enorme atraso agrario y una burguesía financiera trasnacionalizada, no creo que esté en condiciones de aguantar indefinidamente semejante ausencia de oportunidades superadoras. 
En algún lugar del Perú que no conocemos ni los medios permiten ver tiene que estarse gestando alguna cosa que lo saque de este miserable marasmo en el que se encuentra. Insisto, en algún lugar un Perón, un Chávez, un Vargas, un nuevo Haya de la Torre, un nuevo Cholo Velazco Alvarado, está afilando el cuchillo de la redención.

Lejos de mí pretender decir lo que hay que hacer, pero la política como la física aborrece el vacío.

Buenos Aires, 23 de marzo de 2018